Lo inesperado
Hay algo detrás de la puerta.
¿Será, quizás, lo inesperado?
Él rara vez atraviesa mi paisaje.
Por un instante, me invade la esperanza.
Como un disco rayado,
me pregunto qué es la valentía.
¿Cuántos batidos de proteína necesito
para bajar este antiguo picaporte?
Una acción así quizá no requiera
una licencia o permiso especial.
Nunca he visto a un profesional de los picaportes.
Aunque acepto que me demuestren lo contrario.
“¡Con dinero se arregla!”
Saco mi tarjeta, lista para acercarla.
Ni lector, ni mostrador, ni cajero.
¿Desde cuándo no se puede pagar esto?
Todavía hay algo detrás de la puerta.
Empiezo a temer que me esté esperando.